Un clásico de la tradición pastelera italiana, elaborado con una masa ligera que contiene un corazón de mermelada de cerezas negras, una galleta que recuerda al verano y a los dulces de la abuela. Esta masa ligera y quebradiza, elaborada con mantequilla italiana y huevos de gallinas camperas, es un cofre del tesoro suave y fragante con vainilla Bourbon de Madagascar y sin grasas hidrogenadas ni conservantes artificiales. El mejor maridaje es con un clásico té de desayuno inglés, pero también con un café de cebada o ginseng. Adecuado para finalizar una comida con un vino Passito o una genciana.