¡Es la crema favorita para pieles frágiles! Esta crema de día también se puede utilizar como crema de noche e incluso como mascarilla. Durante el día, protege de las agresiones externas, aporta confort, hidratación y luminosidad. Por la noche repara y participa en la regeneración celular gracias a la sinergia de la morera blanca, el hibisco y el pepino. La leche de avena aporta una hidratación intensa, calma las rojeces gracias a su acción antiinflamatoria y suaviza la piel. El agua de azahar suaviza, calma la piel y le devuelve la luminosidad. El aceite de semilla de albaricoque es un aceite muy nutritivo que repara la película hidrolipídica y aporta un tacto sedoso a la piel. El aceite de semilla de ciruela es antioxidante, protege contra los signos del envejecimiento y la deshidratación. Una quemadura de sol ? ¿piel deshidratada? se aplica como mascarilla de noche