Todo comenzó en 2015 con Margaux y Thomas, un dúo apasionado y complementario. Margaux, fisioterapeuta de profesión, siempre ha estado fascinada por los productos hechos a mano, curiosa por descubrir y experimentar nuevas técnicas artesanales. Por su parte, Thomas, emprendedor de corazón desde sus primeros años, trabajaba en la compra-venta, pero aspiraba a darle sentido a su actividad. Juntos, encontramos un lugar ideal en la fabricación de velas, un mundo donde la creatividad de Margaux y el espíritu emprendedor de Thomas pudieron fusionarse naturalmente para dar origen a La Bougiterie.
Los comienzos fueron modestos, pero impulsados por una determinación inquebrantable. En un pequeño estudio en el quinto piso sin ascensor, en el corazón de Estrasburgo, pasamos años transportando incansablemente sacos de cera de 20 kg, uno a uno, hasta nuestro taller improvisado en la cocina. Entre los estantes llenos de moldes, aceites perfumados y abundantes ideas, cada creación era un verdadero desafío, pero también un motivo de orgullo.
Nuestras primeras ventas tuvieron lugar en un centro comercial local, un momento que fue al mismo tiempo emocionante e intimidante. Fue la primera prueba real, el primer enfrentamiento con el público. Se presentó entonces una oportunidad soñada: ser seleccionados para exponer en los mercados navideños de Colmar y Estrasburgo, dos eventos emblemáticos de la región. Fue un punto de inflexión. Thomas desplegó toda su experiencia para optimizar los stands, haciéndolos atractivos y eficientes, mientras que Margaux perfeccionó las técnicas de fabricación, seleccionando cuidadosamente las mejores materias primas para ofrecer velas únicas, tan bellas como auténticas.
El año 2022 marca un punto de inflexión decisivo para La Bougiterie. Se acabaron las escaleras interminables y el espacio limitado: la compra de un hangar en Schiltigheim ha dado a nuestro negocio una nueva dimensión. Más comodidad, más espacio y, sobre todo, capacidad real para satisfacer la creciente demanda. Este cambio ha permitido estructurar la producción y soñar en grande, abriendo nuevas perspectivas de futuro.
En 2024, la aventura se enriqueció con nuevas energías con la llegada de Maxime y Erika, dos amigos de toda la vida que comparten nuestros valores. Su presencia aporta un soplo de aire fresco y nuevas habilidades al equipo, consolidando aún más nuestro sueño compartido. Maxime, con su enfoque operativo y su escucha atenta de los clientes, se ha convertido en la voz de La Bougiterie, mientras que Erika, que viene directamente del mundo de la pastelería, realza nuestras velas gourmet con su talento y precisión.
Hoy estamos orgullosos de poder satisfacer la creciente demanda manteniéndonos fieles a nuestros valores artesanales. Cada paso dado nos ha permitido mejorar nuestros procesos y ofrecer productos de calidad. Tenemos la suerte de poder contar con la confianza de nuestros clientes, que nos animan a superarnos y a continuar nuestro desarrollo con ambición y rigor. Esta confianza es valiosa y para nosotros es un honor merecerla cada día garantizando productos elaborados con cuidado y pasión.
La historia continúa y seguimos decididos a seguir adelante manteniéndonos cerca de nuestros clientes y cumpliendo sus expectativas con profesionalismo y compromiso.